En ocasiones el exceso es estimulante. Evita que con la moderación se adquiera el mortal efecto de un hábito.
En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
La gente te pide críticas, pero en realidad sólo quiere halagos.
La lectura no da al hombre sabiduría
Los tres deberes fundamentales de la mujer son ser bonita, ir bien vestida y no contradecir.
Para rezar a Dios con devoción no hace falta creer en Dios según los dogmas de ninguna religión.
Solo una persona inépta rinde siempre al máximo de sus posibilidades.
Sólo una persona mediocre está siempre en su mejor momento.