Dios no solo juega a los dados. A veces también echa los dados donde no pueden ser vistos.
El peligro radica en que nuestro poder para dañar el ambiente, o al prójimo aumenta a mayor velocidad que nuestra sabiduría en el uso de ese poder.
La mejor prueba de que la navegacion en el tiempo no es posible, es el hecho de no haber sido invadidos por masas de turistas provenientes del futuro.
Se han concedido muchos premios Nobel por mostrar que el Universo no es tan simple como podíamos haberlo pensado.