En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real, y un poco de viento pude abrirla.
La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado.
Nada torna a la gente más desnaturalizada e insubordinada que una larga y constante ociosidad.
No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.
Primera muestra de una auténtica vocación política lo es, en todo tiempo, que un hombre renuncie desde el principio a exigir aquello que es inalcanzable para él.
Toda ciencia viene del dolor. el dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás.