Considero la Sagrada Escritura como la más sublime filosofía.
Dándole vueltas de día y noche.
He sido un niño pequeño que, jugando en la playa, encontraba de tarde en tarde un guijarro más fino o una concha más bonita de lo normal. El oceano de la verdad se extendía, inexplorado, delante de mi.
La naturaleza es verdaderamente coherente y confortable consigo misma.
La unidad y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo.
Lo que sabemos es una gota de agua
Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por tener paciencia que cualquier otro talento.
Si he visto más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes.