La amistad es un comercio desinteresado entre semejantes.
Las mujeres y la música nunca deben tener fecha.
Los libros son compañeros dulces para el que sufre, y si no pueden llevarnos a gozar de la vida, al menos nos enseñan a soportarla.
Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
Un libro puede ser agradable con muchas imperfecciones y enojosísimos sin un defecto.