Citas del autor en versión PDF

La figura más compleja de la Generación del 98. Hijo de un comerciante indiano. Después de cursar el bachillerato en su ciudad natal, se trasladó a Madrid en 1880 para estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras, donde obtuvo el doctorado con una tesis sobre el pueblo vasco. De regreso a Bilbao, se dedica a dar clases particulares, hasta que, en 1891, obtiene la cátedra de Griego en Salamanca, ciudad en la que vivirá el resto de su vida, salvo los períodos de exilio y deportación que tuvo que sufrir por sus ideas políticas. Ese mismo año contrae matrimonio con Concepción Lizárraga. En un principio, Unamuno se muestra partidario de las ideas positivistas, pero después se inclina hacia el socialismo, y se afilia al Partido Socialista el año 1894. Hacia 1897 experimenta una honda crisis personal que agudiza sus preocupaciones de carácter religioso, como queda reflejado en su Diario íntimo. El año 1900 es nombrado Rector de la Universidad de Salamanca, cargo del que es desposeído en 1914, por declararse partidario de los aliados. Seis años más tarde, Unamuno es procesado por escribir un artículo injurioso contra el rey Alfonso XIII. Deportado a la isla de Fuerteventura en 1924, posteriormente se exilia en Hendaya y luego en París. En 1931 regresa a Salamanca y vuelve a ser nombrado Rector de la Universidad, pero nuevamente es desposeído del mismo, esta vez por el Gobierno de la República, por haberse adherido al levantamiento del General Franco. Muy poco después tendría un grave enfrentamiento con el General Millán Astray. Ese mismo año muere en Salamanca, el día 31 de diciembre. Unamuno fue un hombre de una personalidad original y desbordante, muy polémica y, a veces, contradictoria, tanto en su pensamiento como en su actividad política. No es un pensador sistemático: sus ideas están esparcidas en ensayos, poemas, novelas y dramas. Entre los ensayos merecen destacarse los siguientes: Vida de Don Quijote y Sancho (1905). Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos (1913). La agonía del Cristianismo (1926-1931). Además, escribió novelas interesantes, como Niebla (1914), Abel Sánchez (1917) o San Manuel Bueno, Mártir (1933), y poemas de gran calidad y hondo sentimiento, como El Cristo de Velázquez (1920). (1864, Bilbao - 1936, Salamanca).
31 citas, página 2 de 4
« Anterior // 1 2 3 4 // Siguiente »
Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos.
Es en el aspecto religioso donde hay que ir a buscar lo más típico y lo más radical de un pueblo.
Hay gentes tan llenas de sentido común, que no les queda el más pequeño rincón para el sentido propio.
Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas. y la verdad se busca con humildad.
Jamás desesperes, aún estando en las mas sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecundante.
La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual.
La felicidad no es cosa fácilmente digerible
La filosofía responde a la necesidad de hacernos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida.
La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.
La vida no es sueño. el más vigoroso tacto espiritual es la necesidad de persistencia en una forma u otra. el anhelo de extenderse en tiempo y en espacio.
« Anterior // 1 2 3 4 // Siguiente »