El templo de la gloria es tan grande que no se ha llenado todavía ni se llenará jamás.
Hay quien diga al verle pasar: - Ahí va un infame
La hipocresía y la culpa son hermanas gemelas.
Nunca faltará qué envidiar al que sea envidioso.
Parece siempre horrenda la culpa si aún brilla a su lado la virtud.