Aunque todas las posibles preguntas de la ciencia recibiesen respuesta, ni siquiera rozarían los verdaderos problemas de nuestra vida.
De lo que no se puede resolver no se debe hablar.
La filosofía es una lucha contra el embrujamiento de nuestra inteligencia por el lenguaje.
Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara
Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi propio mundo.
Una palabra nueva es como una semilla fresca que se arroja al terreno de la discusión.