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Miembro de la alta burguesía católica de Renania, ejerció como abogado y fue designado alcalde de Colonia en 1917. Convertido en interlocutor privilegiado de los aliados tras la caída del Imperio, presidió el Consejo de Estado de Prusia (1920-22) y militó en el Centro Católico, a la vez que se dedicaba a una intensa actividad empresarial. Durante la dictadura nazi fue detenido (1933-34) y hubo de mantenerse apartado de la política. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, volvió a ocupar la alcaldía de Colonia, puesto del que fue destituido por los británicos. Fundador de la Unión Cristiano Demócrata renana (1945), en los años siguientes se afirmó como líder del partido en toda Alemania occidental. Elegido presidente del Consejo Parlamentario, dirigió los trabajos de elaboración de la Ley fundamental y, al producirse la independencia de la RFA, asumió el puesto de canciller, primero en coalición con otros grupos y, desde 1953, con un Gobierno cristianodemócrata. Profundamente anticomunista, favoreció el desarrollo de la economía de mercado, logró el ingreso de su país en la OTAN y en las instituciones europeas e introdujo la política de rearme. Vencedor en sucesivas elecciones, su intransigencia en política exterior y su estilo casi autoritario de gobierno terminaron acarreándole una fuerte oposición, dentro y fuera de su partido, que le llevó a dimitir en 1963.
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Cuando dos personas son siempre de la misma opinión, ambos no sirven para nada
En la política hay adversarios y correligionarios: estos últimos son los más peligrosos
En política, lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno
Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería
Hay que tomar a las personas como son, no existen otras
La suerte es una flecha lanzada que hace blanco en el que menos la espera
No hace falta defender siempre la misma opinión porque nadie puede impedir volverse más sabio
No le he pedido que me rejuvenezca, todo lo que le pido es seguir envejeciendo
Todos los órganos humanos se cansan alguna vez, salvo la lengua
Vivimos bajo el mismo techo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte