Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos.
En lo pasado está la historia del futuro.
Es muy probable que los premios literarios hayan sido creados por algún demiurgo sarcástico para subrayar la carcajada con que el tiempo se venga de las certidumbres.
Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.
Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa.