Autoriza a mis ansiosas manos, y déjalas moverse delante, detrás, en medio, arriba, abajo.
La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque yo formo parte de la humanidad
Nadie es una isla por sí mismo, todos formamos parte de la tierra firme.
Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo
Pueden amar los pobres, los locos y hasta los falsos, pero no los hombres ocupados.