A menudo es fatal vivir demasiado tiempo.
Dueño del Universo, yo regulo su fortuna. Puedo nombrar reyes, puedo deponerlos, pero de mi corazón yo no puedo responder.
El dolor silencioso es el más funesto.
En la tragedia solo conmueve lo verosimil.
Hay que creerse amado para creerse infiel.
La fe que no actúa, ¿puede llamarse sincera?.
Le he amado demasiado para no odiarle.
Si vos habláis siempre, yo tengo que callarme.
¡insensato quien fía al porvenir!.