Cualquier persona entiende instintivamente que todos los más bellos sentimientos del mundo pesan menos que un simple acto de amor.
El compromiso hace un buen paraguas, pero un mal techo. Es una solución temporal, adecuada a menudo en la política de partido, pero casi de seguro inadecuada en la política de Estado.
El orgullo y la debilidad son hermanos gemelos.
En general, los que no tienen nada que decir se las arreglan para emplear mucho tiempo haciéndolo.
En general, quienes no tienen nada que decir invierten el mayor tiempo posible en no decir nada.
Las desgracias más temidas, de ordinario, son aquellas que no llegan jamás.
Los humanos no saben lo que poseen en la tierra. será porque la mayoría no ha tenido ocasión de abandonarla y regresar después a ella.
Nada complace más al diablo que la intolerancia de los reformadores.
¡Cuánta confianza no inspira un libro viejo del cual el tiempo nos ha hecho ya la crítica.