El gobierno no se ha hecho para la comodidad y el placer de los que gobiernan.
Gobemar con exceso es el mayor peligro para los gobiernos.
Los sentimientos y las costumbres que son base de la felicidad pública se forman en el hogar doméstico.
Si queréis triunfar en este mundo, matad vuestra conciencia.
Sólo existen tres métodos para poder vivir: mendigar, robar o realizar algo.