En los rostros de aquellos que conocimos de jóvenes reconocemos lo viejos que nos hemos vuelto.
La amabilidad es la forma más segura del desdén.
La izquierda tiene su ala derecha, la derecha su ala izquierda. oigo murmullo de alas, pero se que ningún pájaro se elevará por los aires.
Me aburren los ateos: siempre están hablando de Dios.
No es ningún arte ser un hombre sincero, cuando se tiene diariamente sopa que tomar a cucharadas.
Ser adulto significa olvidar lo desconsolados que nos hemos sentido con frecuencia de niños.
Un soldado que comienza a pensar, casi ha dejado de serlo.