Como los trenes, las buenas ideas llegan con retraso.
El que no encuentra un biógrafo ha de forjarse la vida el mismo.
Los filósofos son como dentistas que taladran agujeros sin poderlos rellenar.
Peligrosos son los grandes hombres de los que uno no se puede reír.
Un crítico es como un gallo que cacarea mientras otros ponen.