Cuando se lee un libro según qué estado de ánimo, sólo se encuentran en él interpretaciones de ese estado.
Cuando una mujer ama a un hombre se le conoce enseguida: no sabe hablar de otra cosa.
El deporte es la mayor escuela de vanidad.
Las grandes deudas son un privilegio de la riqueza.
Nunca he engañado a mi mujer. No es ningún mérito: la amo.
Si quieres hallar en cualquier lado amistad, dulzura y poesía, llévalas contigo.