Condenar la televisión sería tan ridículo como excomulgar la electricidad o la teoría de la gravedad.
Cuento las cosas con imágenes, así que tengo que atravesar por fuerza esos corredores llamados subjetividad.
El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel.
La televisión es el espejo en donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
Nuestros sueños son nuestra única vida real.
Un buen vino es como un buen film: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria