El criterio de verdad de un enunciado es siempre la amplitud de su capacidad de seducción.
El espacio que separa un aforismo de otro es una invitación a olvidar.
El genio convierte la excepción en regla.
El materialismo es, con harta frecuencia, la justificación de una censura...
El pensamiento tiene que ser duro de cabeza y ligero de pies.
La ciencia es el estupefaciente al uso... hasta el día en que su mismo progreso permita poner en circulación un estupefaciente más poderoso.
La polisemia del lenguaje constituye el combustible del pensamiento.
Se confunde a veces precisión y sopor.