
Libros de Enrique Tierno Galván
Citas del autor en versión PDF

Político, doctor en derecho y en filosofía y letras y ensayista español. Fue catedrático de derecho político en la Universidad de Murcia (1948-53) y en la de Salamanca desde 1953 hasta 1965, año en que fue expulsado de su cátedra por el régimen de Franco Bahamonde. Seguidamente ejerció la docencia en las universidades de Princeton y Bryn Mawr, en Estados Unidos. Afiliado al PSOE (Partido Socialista Obrero Español) en la clandestinidad, y expulsado después por divergencias doctrinales, fundó en 1967, a su regreso a España, el Partido Socialista del Interior, también clandestino y que desde 1974 se denominó Partido Socialista Popular (PSP), del que fue elegido presidente. Muerto Franco en 1975, al año siguiente fue repuesto en su cátedra, y en las primeras elecciones generales, elegido diputado por Madrid. Iniciadas conversaciones entre su partido y el PSOE, un sector importante del PSP ingresó en el PSOE, partido del que fue designado Tierno Galván presidente honorífico y por el que se presentó candidato a las elecciones municipales de abril de 1979,en las que salió elegido concejal y alcalde de Madrid. Reelegido en 1983, murió en el cargo. Escribió numerosas obras de derecho político y ensayos sociopolíticos: Sociología y situación (1954), Humanismo y sociedad (1964), La rebelión juvenil y el problema de la Universidad (1972), Sobre la novela picaresca y otros escritos (1974), Leyes políticas españolas fundamentales (1808-1936) (1975), Democracia, socialismo y libertad (1977), Idealismo y pragmatismo en el siglo XIX español (1977), etc. (1918, Madrid - 1986, id).
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Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad.
El Estado es nuestro enemigo. Un Estado sin limitaciones es el peor enemigo del hombre
El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla.
El torero sigue siendo mítico y, cuando expresa la valentía humana frente a la bruta, el pueblo se enardece y los viejos entusiasmos reaparecen.
Es difícil ser bueno y fuerte a la vez. Y, por lo común, cuanto más fuerte se es menos razón se tiene.
La buena didáctica es aquella que deja que el pensamiento del otro no se interrumpa y que le permite, sin notarlo, ir tomando buena dirección.
La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas.
Las ideologías llevan inevitablemente a la decepción, porque tienden a lo perfecto, que luego el contacto con la vida real hacen imposible.
Los bolsillos de los gobernantes deben ser de cristal.
Toda gran revolución política es una gran revolución moral. Toda gran revolución moral supone una gran revolución política.
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