
Libros de David Herbert Lawrence
Citas del autor en versión PDF

Escritor británico. Hijo de un minero y una maestra, se graduó en la Universidad de Nottingham en 1908 y tres años más tarde publicó su primera novela, El pavo blanco. En 1912 apareció El merodeador, que causó un gran escándalo por la minuciosa descripción de escenas de sexo, aspecto que caracterizaría sus obras y que le supondría numerosos problemas con la censura y la moral de la época. Su primera novela de madurez, Hijos y amantes (1913), describe en gran medida su propia juventud, al tiempo que refleja su preocupación por los efectos de la naciente sociedad industrial. En 1915 publicó El arco iris, prohibido por la censura de su país, con la que tuvo serias dificultades durante la Primera Guerra Mundial, lo cual le obligó a marcharse y a viajar de una parte a otra al término de ésta. En Italia escribió La vara de Aarón (1922) y empezó la redacción de un volumen de crítica literaria, Estudios sobre literatura clásica americana, que publicó en 1923. Antes de partir hacia Australia encontró editor para una serie de relatos agrupados bajo el título Mujeres enamoradas, que había empezado a escribir en 1921. En Australia escribió Canguro (1923) y más tarde se trasladó a México, que le inspiró La serpiente emplumada (1926), y por último regresó a Florencia, para escribir El amante de Lady Chatterley (1928), su obra más celebrada y de mayor rigor literario, que influyó, entre otros, en Henry Miller. Murió de tuberculosis en Francia, pero fue inhumado por deseo expreso en Nuevo México. (Eastwood, Reino Unido, 1885-Vence, Francia, 1930).
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El mundo esté lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el unico misterio que les queda: El sexo.
El orgullo es una forma de egoísmo.
En materia sexual el espíritu está retrasado respecto a los actos físicos.
La educación nos inculca desde el nacimiento un repertorio de emociones ya hechas: no sólo lo que nos es permitido o no sentir, sino cómo se han de sentir las pocas emociones que nos son permitidas.
La ley del mundo es aprovecharse de los otros, si no queremos que los otros se aprovechen de nosotros.
La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina.
La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay un equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro.
La vida sólo es soportable cuando el cuerpo y el alma viven en perfecta armonía, existe un equilibrio natural entre ambos y se respetan recíprocamente.
Las personas son como los animales. También necesitan ser acariciadas.
Lo que es pornografía para un hombre, para otro es risa del genio.