Antiguamente, cuando las fortunas se hacían en la guerra, la guerra era un negocio
Duda de lo que quieras, pero nunca de ti mismo.
Hay pocos animales más temibles que un hombre comunicativo que no tiene nada que comunicar.
Las mentes eficaces trabajan como una barrena: directamente hacia un solo punto.
Las pequeñas cortesías endulzan la vida