Lo esencial para la dicha es la completa dignidad en el sentimiento, incluso en el dolor.
Mucho más que los intereses es el orgullo quien nos divide.
Nadie tiene más derecho que el de cumplir con su deber.
Saber para prever, a fin de poder.
Sólo los buenos sentimientos pueden unirnos
Una mujer sin ternura es una monstruosidad social de la naturaleza
Vivir para los demás no es sólo la ley del deber, es también la ley de la felicidad.