El futuro no es ya lo que solía ser.
Esta es la primera época que ha prestado mucha atención al futuro, lo cual no deja de ser irónico, ya que tal vez no tengamos ninguno.
Lo que hoy ha empezado como novela de ciencia ficción, mañana será terminado como reportaje.
Puede que nuestro papel en este planeta no sea alabar a Dios sino crearlo.
Que inapropiado llamar Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería llamarse Océano.