
Libros de Antoine De Saint-exupéry
Citas del autor en versión PDF

Escritor y aviador francés, . De familia aristocrática pero empobrecida, estudió en un colegio de Friburgo y en la Escuela Bossuet de París. Después de fracasar su examen de ingreso en la Escuela Naval, obtuvo su licencia de piloto de guerra y en 1926 se incorporó a la aviación civil con la compañía Latécoère de Toulouse; en 1929 trabajó para las líneas aéreas argentinas y sucesivamente fue piloto de pruebas, agregado de publicidad de Air France y corresponsal de prensa de Paris-Soir. En 1939 entró a servir en la fuerza aérea de su país; pero, tras la derrota de Francia, en 1940 se trasladó a los Estados Unidos. En 1943 se incorporó a un grupo de reconocimiento aéreo de las fuerzas de liberación del N de África, y un año más tarde era abatido por un avión alemán mientras se dirigía desde Córcega al territorio de la Francia ocupada.
De sus experiencias aviatorias, tanto en la guerra como en sus vuelos comerciales y deportivos, son fruto sus obras Courrier-Sud (1929), Vol de nuit (1931), Terre des hommes (1939), Pilote de guerre (1942) y Lettre à un otage (1943). Escribió también Le petit prince (1943), una fábula infantil para adultos deliciosamente ilustrada por el autor; póstumamente aparecieron Citadelle (1948), Carnets (1953), Les lettres de jeunesse 1923-31 (1955), Lettres à sa mère (1956) y Un sens à la vie (1956). (1900 Lyon - 1944 desaparecido sobre el Mediterráneo).
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Al primer amor se lo quiere más, a los otros se los quiere mejor.
Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección.
Conoces lo que tu vocación pesa en ti. y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras
El amor es lo único que crece cuando se reparte.
El avión es solamente una máquina, pero qué invento tan maravilloso, qué magnífico instrumento de análisis: nos descubre la verdadera faz de la Tierra.
El fracaso fortifica a los fuertes.
La guerra es una enfermedad como el tifus.
La huida no ha llevado a nadie a ningún sitio.
La perfeccion se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.
Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.
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