El humor es una buena manera, muy española, de decir las cosas, que a veces nos ha sacado de ciertos atolladeros históricos.
Hay pueblos a los que se les soborna con el nivel de vida para que no se paren a pensar por dónde anda el nivel de su vida.
La única manera de persuadir es decir la verdad.
Los auténticos actores son esa raza indomable que interpreta los anhelos y fantasmas del inconsciente colectivo.
No hay ningún hombre en cuyo carnet de identidad figure, como profesión,