Es la culpa, el miedo, la impotencia lo que hace crueles a los hombres.
La vida se dilata o expande en proporción al propio coraje.
Mientras me hablaba, yo me preguntaba si tenía o no razón al decir que son los ritos lo que hemos perdido, o si, en realidad, son las gentes las que han perdido su capacidad de sentir, hasta el punto de que ya ningún rito podrá devolvérsela.
Soy plenamente responsable de mis propias limitaciones.