La lengua española hace más leve el castigo de Babel.
La soledad comienza con el silencio que es necesario saber guardar.
Lo mismo podemos ver a gente que viene a ofrecerme la corona sobre un cojín, que a la Guardia Civil con orden de arrestarme.
No quería, a ningún precio, que los vencedores de la guerra civil fueran los vencidos de la democracia.
¡Tranquilo, Jordi, tranquilo!
Despedida a Jordi Pujol tras el golpe de estado.