Después de lo sucedido, hasta el necio es sabio.
La cuestión en la vida no es saber mucho, sino olvidarse de poco.
La raza de los hombres es como la de las hojas. Cuando una generación florece, otra declina.
Los hombres se cansan antes de dormir, de amar, de cantar y de bailar que de hacer la guerra.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
¡Cuán tedioso es un cuento contado de nuevo!.